Cultivos Hidropónicos

Cultivos Hidropónicos

               El cultivo hidropónico o mejor dicho la técnica hidropónica nace en el siglo XVII, con  el Irlandés Robert Boyle, quien comenzó a realizar los primeros experimentos hacia la consecución de la técnica hidropónica.

               El cultivo hidropónico  se presenta como un tipo de cultivo sin tierra, que posibilita que el ganadero o agricultor cuente con forraje o cultivos de alta calidad y en las cantidades deseadas  todo ello bajo un precio de producción sustancialmente inferior a la producción convencional y caracterizándose por un mantenimiento notablemente menor.

               El método hidropónico se trata de un sistema sencillo, económico y eficaz que nos permite disponer de cultivos muy rápidos, presentando una serie de ventajas a nivel general como son:

 

 Ahorro de agua; las necesidades de agua son muy reducidas debido a que aproximadamente un 90% del consumo total, puede ser consumida en otros menesteres como abrevadero para ganado, riegos, decantado a pozos, o incluso después de un leve tratamiento por osmosis inversa, por ejemplo, podría ser reutilizada de nuevo para el riego de la cosecha. En el caso de cultivos destinados al consumo animal solo necesita un litro de agua por kg de forraje y día.

Necesidades muy pequeñas de espacios para el cultivo puesto que 2 m2, pueden desprender un incremento de cultivos hasta de un 60% a la manera convencional. 

-  La eficiencia en el tiempo de producción es otro de los factores independientemente de las condiciones climatológicas y de la zona geográfica, ya que esta temporalidad se puede reducir en varios días. 

-  Se trata de un forraje inocuo, libre de insectos y hongos.

-   Costes de producción. Las inversiones necesarias para producir cultivos hidropónicos dependerán del nivel y de la escala de producción. El análisis de costes de producción, revela que considerando los riesgos de sequías, otros fenómenos climáticos adversos, las pérdidas de animales y los costes unitarios de semillas, el cultivo hidropónico es una alternativa económicamente viable que merece ser considerada.

 En cuanto a las ventajas de tratar un cultivo hidropónico mediante técnicas de ozonización, podemos reseñar las siguientes:

 

-  La técnica de ozonización permite un enriquecimiento de oxigeno en el agua, la cual se pone en contacto con las raíces, posibilitando el enriquecimiento de éstas y el mejor crecimiento de la planta.

-   Atribuye al agua capacidades desinfectantes previniendo la puesta en contacto con microorganismos, hongos, esporas, etc., que de otra forma pondrían en peligro el cultivo, y permitiendo la eliminación de agentes químicos durante el proceso de cultivo, enemigos del medio ambiente. 

-  Permite un incremento en el volumen de la cosecha incrementando la calidad del producto que se traducirá en una mejora de sabor, aspecto, etc.

-  Contribuye a la desaparición de defectos físicos del fruto debido a la actuación de agentes extraños, los cuales serán destruidos por el Ozono.

 

LA TÉCNICA HIDROPÓNICA, UNA TÉCNICA DESECHADA EN EL PASADO

               Aunque a simple vista supone un proceso sencillo, la casación de los factores del microclima interno, ha desprendido en numerosas experiencias resultados no deseados, algo que ha pasado a formar una anécdota tras la aplicación de Ozono a este tipo de cultivos.

               Hasta la fecha los cultivos hidropónicos han presentado grandes inconvenientes en su cultivo debido a la aparición de hongos y agentes microbianos que impedían unos cultivos limpios y seguros para los animales.

               La técnica hidropónica necesita de un sistema muy perfeccionado para la limpieza de las semillas que pasaran a constituir las mantas de forraje u otros cultivos, esto es debido a que si desde un primer momento nos encontramos con un suministro contaminado microorgánicamente, esta contaminación se trasladará al cultivo final, por lo que la limpieza inicial de las semillas se convierte en un factor fundamental. Desde este punto de vista, la aplicación de aire ozonizado, nos permite lavar y desinfectar las semillas de una manera muy eficiente contribuyendo a la consecución de unos cultivos aptos para el consumo. Esta técnica consistirá en la aplicación de aire a presión, el cual es mezclado  con Ozono por medio de un eyector de vacío, de manera que conseguimos un suministro de aire a presión ozonizado que conseguirá un lavado y movimiento de semilla que permitirá la limpieza y desinfección de la semilla en los niveles deseados.

 

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             Una de las opciones de este cultivo es el realizado en bandejas, totalmente limpias o con algún medio de sujeción, donde se esparcen las semillas y las cuales son irrigadas o nebulizadas, permitiendo el crecimiento de las plántulas.

             De otra forma podemos producir al cerramiento de semillas inundándolas, permitiendo su salida al exterior por medio de orificios, los cuales le servirán, a su vez, de suministro de luz diurna necesaria para su crecimiento. En este respecto el apartado anterior cobra vital importancia junto con los que se explican posteriormente.

 

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                Los ejemplos citados son solo alguno de los procedimientos realizables para conseguir cultivos hidropónicos, pero sea como fuere, como cualquier cultivo, necesita de un suministro de aguas destinadas al riego, constituyendo este otro foco de infección debido a los posibles parásitos que contengan el agua.

                La corrección de niveles de infección puede proceder mediante la ozonización del agua objeto de esta función, teniendo la seguridad de que el suministro será totalmente aséptico y permitirá la desinfección de todo aquello que toque.

                También existen cultivos hidropónicos los cuales están totalmente inundados, ante los cuales es de especial importancia que dicho suministro sea seguro, puesto que en la mayoría de los casos el agua es reutilizada y no es suficientemente desinfectada en cada una de los pasos de agua. Mediante la utilización de Ozono en este suministro conseguiremos no solo la desinfección del agua a utilizar, sino que nos permitirá la asepsia de los conductos por donde discurre el cultivo, evitando los laboriosos y dilatados periodos de limpieza necesarios en estas producciones.

 

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                Con estas técnicas de ozonización tendríamos cubierta la mayoría de los focos infecciosos que pueden poner en peligro el cultivo hidropónico, aunque también podríamos encontrarnos con infecciones vía aérea, debido a la entrada exterior de este suministro.

                La situación de contaminación por vía aérea, es también salvable por medio de aplicaciones de Ozono en el ambiente, consiguiendo una desinfección ambiental ideal, que permitirá la eliminación de hongos o mohos superficiales.

 

LA OZONIZACIÓN Y LOS FOCOS TRATADOS

 

                Las aplicaciones tratadas anteriormente nos permitirán conseguir unos cultivos sanos y limpios de bacterias, hongos, mohos, etc., libres de cualquier agente infeccioso, tanto en la producción inicial, como evitando la contaminación por producción generada por la limpieza insuficiente entre cultivos, que es una de los problemas más graves ante los que se encuentra el cultivo hidropónico y uno de los cuales ha desechado numerosos proyectos hidropónicos evitando la expansión de estas técnicas, aun con los beneficios más que probados que reporta.

                Los procesos realizados, desprenden experiencias muy satisfactorias en cada uno de las aplicaciones mencionadas, eliminado los agentes infecciosos que hacen peligrar el cultivo, desprendiendo unos productos sanos y muy apetecibles para los animales y seres humanos.

                Todas estas técnicas contrastadas nos permiten establecer condiciones óptimas de salubridad en radículas, granos y plántulas del cultivo, puesto que todas estas partes serán consumidas asegurando la higiene de todas estas partes.

 

 


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